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martes, 26 de enero de 2016

TORA, TORA, TORA

Estaba LINO COLUNGA revisando en el CAJÓN DE LOS CONOCIMIENTOS, las fechas claves, donde se cambió el rumbo de la humanidad.

LINO es un ingeniero en mecatrónica, que siempre está deseoso de conocer los grandes sucesos.



Para esto el ingeniero COLUNGA construyó un MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL que tiene la capacidad de llevarlo al pasado.



Esta vez, se topó con la fecha del 7 de diciembre de 1941 y esta fecha lo llevó a Hawai y examinó las coordenadas del lugar. INTERESANTE

Subió a su MÓDULO, puso la fecha 7 de Diciembre de 1941 y las coordenadas 21 grados 22 minutos de latitud norte, con 157 grados 57 minutos de longitud oeste, y de inmediato lo llevó a PEARL HARBOR en el momento que se iniciaba el ataque de una acción preventiva destinada a evitar la intervención de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos en las acciones militares que el Imperio del Japón estaba planeando realizar en el Sureste Asiático contra las posesiones ultramarinas del Reino Unido, Francia, Países Bajos y Estados Unidos. Los japoneses hicieron coincidir esta ofensiva con el ataque a las posesiones del Imperio Británico en Malasia, Singapur y Hong Kong, las cuales estaban ya en su poder a mediados de febrero de 1941.  

De inmediato el MÓDULO lo llevó a Hawái… y al llegar lo que vio fue el inicio del ataque de 353 aeronaves japonesas que incluían cazas de combate, bombarderos y torpederos que despegaron de seis portaaviones.

Por este ataque resultaron dañados los ocho acorazados estadounidenses atracados en el puerto, y cuatro de ellos se hundieron. LINO observó el hundimiento del acorazado ARIZONA



Aunque los japoneses concentraron su fuego en los acorazados, que eran los objetivos más grandes presentes en el puerto, no ignoraron otros objetivos secundarios. Así, el crucero ligero USS Helena fue torpedeado y la conmoción de la explosión hundió el USS Oglala, un minador amarrado a su lado. Dos destructores que estaban en dique seco, el USS Cassin y el USS Downes, fueron destruidos por bombas que penetraron sus tanques de combustible e incendiaron todo el combustible. El dique fue inundado para intentar apagar el fuego, pero sólo consiguieron que el combustible en llamas ascendiera y quemara ambos buques. El Cassin se deslizó sobre los bloques en los que se apoyaba su quilla y rodó sobre el Downes. El crucero ligero USS Raleigh fue penetrado por un torpedo y el USS Honolulu también recibió daños pero fue reparado y permaneció en servicio. El buque de reparación Vestal, amarrado junto al malogrado Arizona, sufrió graves desperfectos y encalló. El porta hidroaviones USS Curtiss también resultó afectado y el destructor USS Shaw quedó en muy mal estado por el impacto de dos bombas que penetraron su santabárbara.




Las pérdidas totales para Estados Unidos fueron: 3,403 muertos, 5 acorazados, 2 acorazados dañados, 3 cruceros, 3 destructores, 188 aviones, 155 aviones  dañados.


En cuanto LINO observó este ataque, inició su regreso al presente abordando su MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL y regresó a México…


viernes, 24 de julio de 2015

EN LA BAHÍA DE COCHINOS

Estaba LINO COLUNGA revisando el CAJON DE LOS CONOCIMIENTOS a través de su chip que tiene incrustado en el cerebro.



LINO COLUNGA es un ingeniero en Mecatrónica que construyó un MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL con el cual puede viajar en el tiempo y la distancia para ver los hechos que ocurrieron en determinado lugar.



La única obligación que tiene LINO es no intervenir en los hechos, para no cambiar la historia.

Al ver las noticias, donde Cuba y Estados Unidos están volviendo a tener relaciones diplomáticas, quiso saber lo que sucedió en la batalla de Girón.

La Invasión de Bahía de Cochinos, también conocida como Invasión de Playa Girón o la Batalla de Girón, fue una operación militar en la que tropas de cubanos exiliados, apoyados por Estados Unidos intentaron invadir Cuba en abril de 1961, comenzando por crear una cabeza de playa, formar un gobierno provisional y buscar el apoyo de la Organización de los Estados Americanos y el reconocimiento de la comunidad internacional. La acción acabó en fracaso en menos de 65 horas, fue completamente aplastada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

El 17 de marzo de 1960, Eisenhower ordenó a la CIA la organización de una unidad de guerrilla compuesta por exiliados cubanos, con el propósito de derrocar al líder Fidel Castro. En esta empresa, la CIA tenía la responsabilidad de coordinar acciones de inteligencia con grupos anti-castristas dentro de Cuba, que pudieran facilitar la invasión. Pues se confiaba en levantamientos populares contra Castro y en deserciones masivas en sus fuerzas.
En un origen, se planeó que la lucha sería de guerrillas; posteriormente, una decisión política del gobierno de Estados Unidos la transformó en una brigada de combate bautizada como "Brigada 2506".
La Brigada 2506 contaba con la élite de las fuerzas aéreas de Cuba, compuesta por ex-pilotos de la Marina de Guerra, Fuerza Aérea y Ejército. En la parte civil de la Fuerza Aérea de Liberación o "FAL", los pilotos de los aviones de transporte provenían de las líneas aéreas comerciales como Cubana de Aviación y Aerovías Q; algunos de ellos tenían un promedio de 20000 horas de vuelo. Ellos volarían obsoletos aviones bimotores C-46 y cuatrimotores C-54 dados de baja tras la Segunda Guerra Mundial.
En la madrugada del sábado 15 de abril de 1961 ocho aviones A-26, con bandera cubana en el fuselaje, bombardearon los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el aeródromo Antonio Maceo de Santiago de Cuba, con el resultado de 5 aviones destruidos: un Sea Fury y dos B-26



en San Antonio de los Baños, y dos aviones de transporte en Santiago de Cuba. Sin embargo, el ataque sobre Ciudad Libertad solamente destruyó dos antiguos aparatos P-47 Thunderbolt que eran ya inservibles para las fuerzas aéreas cubanas.

Un A-26, pilotado por el capitán Mario Zúñiga, fue preparado específicamente para ir directamente hacia Estados Unidos desde Valle Feliz en Nicaragua y aterrizar en la base aeronaval de Cayo Hueso en la mañana del mismo 15 de abril, donde se presentó como "desertor" de la Fuerza Aérea Cubana, informando que él y otros pilotos cubanos habían sido los autores del ataque a los aeropuertos, y que eran parte de un grupo militar cuyo objetivo era derrocar al gobierno de Fidel Castro.

Entonces LINO COLUNGA abordó su MÓDULO, y poniendo las coordenadas de playa Girón: 22 grados, 13 minutos de latitud norte y 81 grados, 10 minutos de longitud oeste. Y en el dial de las fechas: 19 de abril de 1961. Cerrando la puerta de la nave, y ya sentado en los controles, pulso el botón de: “VIAJAR” y de inmediato se encontró en la Bahía de Cochinos y esto fue lo que vio… 




El miércoles 19 de abril, las fuerzas invasoras tienen que retroceder durante la madrugada desde San Blas hacia Playa Girón, donde quedan prácticamente sitiadas por las tropas gubernamentales; los que quedan rezagados pronto son cercados y se rinden en el transcurso de la mañana. En la playa, a la escasez de municiones se une la completa falta de apoyo aéreo, por lo cual los casi 1.100 hombres de la Brigada 2506 son un blanco fácil para los aviones B-26 que envía el gobierno cubano.
El comandante José Ramón Fernández conocido como "Gallego" y el propio Fidel Castro se trasladaron a la zona del conflicto y observaron directamente las últimas acciones bélicas. Precisamente Castro presionó fuertemente para que la ofensiva se acelerara y así evitar que transcurrieran las 72 horas que necesitaba el gobierno de los EE. UU. para reconocer al "gobierno provisional" que allí se intentase establecer, con el objetivo de evitar la invasión directa de la Marina y el Ejército estadounidense. Hacia el final del día unos cientos de invasores intentaron huir, algunos buscando lanchas, otros ocultándose por las zonas pantanosas de la Ciénaga de Zapata, aunque la mayoría de sobrevivientes debieron rendirse poco antes del anochecer.
Algunos sobrevivientes de la fuerza invasora cruzaron la Bahía de Cochinos hacia el oeste y estuvieron durante algunos días vagando por los densos manglares de la Ciénaga de Zapata, hasta ser capturados. La operación terminó con una derrota total de los miembros de la Brigada 2506


Una vez que todo esto terminó LINO abordó de nuevo su MÓDULO y regresó a la bodega donde guara su nave, en la Colonia Martín Carrera de la ciudad de México.


miércoles, 3 de junio de 2015

LA BATALLA DE LEPANTO

Estaba mi amigo LINO COLUNGA sentado en una poltrona y empezaba a leer la novela DON QUIJOTE.



Recordemos que Lino es un ingeniero en mecatrónica, que vive la colonia Martín Carrera del Distrito Federal.



Este ingeniero construyó un MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL que lo lleva al pasado y conoce personalmente todos aquellos eventos don el hombre ha participado en la historia.



Lo único que LINO debe de hacer, es solo observar como pasaron los acontecimientos y no debe de intervenir, pues no se puede cambiar lo ocurrido en el pasado.
Pues bien, al leer: “En un lugar de la Mancha…” empezó a imaginarse al escritor: y en la portada del libro decía: MIGUEL DE CERVANTES Entonces LINO acudió a su chip que tiene en el cerebro y que se llama: “EL CAJON DE LOS CONOCIMIENTOS” y de inmediato se entero que el autor de la novela perdió la movilidad de su mano izquierda en la BATALLA DE LEPANTO. Por eso le llamaron: “EL MANCO DE LEPANTO”.




Pues bien LINO COLUNGA preparó su MÓDULO y decidió ir a ver esa guerra que tanto le intrigó. Mientras lo preparaba, puso en el dial de la fecha: 7 de octubre del año 1571 y las coordenadas del lugar en el golfo de Corinto en la carta Mercator: 38 grados con 12 minutos de latitud norte, y 21 grados con 18 minutos de longitud este. Se subió al MÓDULO, cerró la escotilla encendió el motor y pulsó el botón de VIAJAR de inmediato llegó al lugar.

Se dio cuenta que la batalla la llevaban a cabo la Liga Católica contra el imperio Otomano. Esta liga estaba conformada por: La Monarquía de los católicos, los Estado Pontificios, la Orden de Malta, El ducado de Saboya.

Esta liga Católica contaba con: 227 Galeras, 76 Fragatas y 6 galeazas. Mientras que la armada Otomana contaba con: 210 Galeras y 87 Galeotas.

La armada aliada estaba al mando de don Juan de Austria, secundado en la armada real por Álvaro de Bazán, Alejandro Farnesio, Luis de Requesens y Juan Andrea Doria; mientras que la veneciana iba capitaneada por Sebastián Veniero y la pontificia por Marco Antonio Colonna.

La flota Otomana era comandada por Ali Pasha.
La BATALLA se estaba llevando de la siguiente manera:
La flota de la Liga Santa, en formación de combate, emergió por la brecha que dejaban las islas de Kouhtsilaris y Oxia, seguida del ala derecha, que daba al mar abierto, al mando de Gian Andrea Doria y el ala izquierda, más próxima a la costa, estaba al mando de Barbarigo. La división de reserva, dirigida por el marqués de Santa Cruz, aún no había alcanzado las islas y probablemente rebasó Oxia por el oeste. Al llegar el marqués felicitó a Juan de Austria por haber encontrado al enemigo pero Gian Andrea Doria no compartía su entusiasmo ya que creía que eran los otomanos los que los habían localizado a ellos primero.
Cuando las fuerzas avanzaban se toparon con un cambio en la dirección del viento, que comenzó a venir desde el oeste, lo que beneficiaba a la flota católica. Los sacerdotes de las galeras cristianas, que eran jesuitas en el caso de los Habsburgo y franciscanos en las venecianas, creyeron que aquello se debió a una intervención divina.
Pese a contar con un número similar de soldados, los galeotes de las galeras de los Habsburgo y del Papa, desprotegidos y mal armados debieron ser de escasa utilidad. Sin embargo, en el caso de las venecianas, aunque insuficientemente preparadas, contaban con casi todos los remeros reclutados y bien equipados por lo que casi triplicaban el número de combatientes. Los hombres de las galeras de Creta, Dalmacia y las islas Jónicas estaban entre los mejor equipados.
La FLOTA OTOMANA al mando de Alí había llamado a todos sus almirantes para concentrar sus fuerzas en Lepanto. El último en llegar fue Mahometbey de Negroponte, con 60 galeras y 3.000 soldados.
En total reunieron 210 galeras, 87 galeotas y 120.000 combatientes, de los cuales 50.000 eran soldados, 15.000 tripulaciones y 55.000 galeotes. La «chusma» estaba compuesta de prisioneros cristianos capturados en distintas batallas o asedios. Además, las piezas artilleras ascendían a 750, menos que las cristianas, aunque los arqueros llevaban flechas envenenadas y fueron muy útiles en los abordajes. Al igual que la flota cristiana, están divididos en cuatro cuerpos. Su formación era de media luna.
El primero, cuerpo derecho, al mando de Mahomet Siroco, gobernador de Alejandría, formado por 54 galeras y 2 galeotas.

El segundo, centro, mandado por Alí Bajá, general en jefe, con 87 galeras y 32 galeotas.

El tercero, cuerpo izquierdo, lo manda el corsario Cara Hodja con 61 galeras y 32 galeotas.

El cuarto, o escuadra de reserva o socorro, lo manda Murat Dragut, y tiene 8 galeras y 21 galeotas y fustas.

Las órdenes eran terminantes. El gran señor Selim II ordenó a Alí salir a la mar en busca de los cristianos y combatirlos donde los encontrara.

LINO COLUNGA observó el final de la BATALLA DE LEPANTO y se enteró de lo siguiente: En Petala los cristianos efectúan el recuento de bajas. Se contabiliza la pérdida de 12 galeras cristianas aunque luego ascendieron a 40 por los graves daños sufridos y de 7.600 hombres, de los que 2.000 eran españoles, 880 de la escuadra del Papa y 4.800 venecianos. Hubo 14.000 heridos. Se cuentan «170 galeras y 20 galeotas de 12 bancos arriba» apresadas a los turcos, de las que sólo 130 estaban útiles; las otras 60 fueron quemadas. Se hicieron 5.000 prisioneros y se liberó a 12.000 cautivos cristianos. Se estimaron entre 25.000 y 30.000 los muertos del bando turco. Cabe hacer algunas observaciones:


Aunque los turcos tenían más hombres y más naves que los cristianos, las galeotas no podían oponerse a las galeras.

En las galeras turcas, salvo en las 40 ó 50 galeras reales, había menos hombres de guerra que en las cristianas, gracias a la previsión de don Juan de embarcar tropas españolas en las galeras venecianas.

Los cristianos usaban arcabuces, mientras que los turcos preferían las flechas. Consideraban que en el tiempo de cargar un arcabuz un arquero podía disparar seis flechas. Pero ni los daños, ni el alcance, ni la puntería eran comparables.

En Mesina, don Juan había ordenado rebajar los espolones de las galeras y cerrar las esculturas de adorno de proa, con lo que los cañones tenían más campo de tiro.

Pese a la esperanza puesta en ellas, la potencia artillera de la galeazas no tuvo casi influencia en el combate, pero sirvieron para desbaratar la formación de combate turca, al adelantarse su cuerno derecho.

La victoria de la batalla fue atribuida a la Virgen del Rosario, por haberse celebrado el primer domingo de octubre, fecha en la que las cofradías del Rosario, fundadas por la Orden de Predicadores a la que pertenecía el Papa San Pío V. Dicho Papa, que organizó un rosario público el día de la batalla naval en la Basílica de Santa María la Mayor, estableció la fiesta de la Virgen de las Victorias el primer domingo de octubre, que poco después, en 1573, Gregorio XIII la denominó fiesta de la Virgen del Rosario, y la trasladó al 7 de octubre.

Después de haber observado todo esto Lino abordó su MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL oprimió el botón de regreso y en un instante regresó a su bodega.




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domingo, 22 de marzo de 2015

EL PASO DE LAS TERMÓPILAS

Estaba Lino Colunga, el ingeniero en MECATRÓNICA revisando el chip de “EL CAJON DE LOS CONOCIMIENTOS” analizando la historia griega, pues quería conocer algo acerca de las Olimpiadas.

Cuando de inmediato vio unas estadísticas escritas por Heródoto, acerca de una batalla que en el mes de septiembre del año 480 a. C. se llevó a cabo, en una región de Grecia conocida como “EL PASO DE LAS TERMÓPILAS”

LINO COLUNGAes un ingeniero en MECATRONICA que construyó un módulo de transferencia corporal que lo está llevando en distintas ocasiones, a la distancia de donde él vive normalmente y sobre todo al pasado, donde conoce en persona las cosas que sucedieron, pero en las cuales no se puede intervenir, porque se atentaría contra el devenir de la historia.

 

 

LINO esta muy consiente de que normalmente, la historia, cuando la escribe alguien que perteneció al ejército triunfador de las batallas, siempre va a inclinar los triunfos hacia su grupo.

Esta vez, se encontró LINO con que, el escritor HERODOTO comentó que en esta contienda, llevada a cabo en “EL PASO DE LAS TERMÓPILAS” fue durante la invasión que el ejército Persa comandado por JERJES I, emperador de Persia, y donde los Espartanos comandados por LEÓNIDAS rey de ese país defendieron su patria. Pero LINO es terco, y él quiere conocer de primera mano lo que sucedió en éste Paso.

Para hacer esto, el Ingeniero LINO COLUNGA cuenta con su MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL.

Se preparó y se subió en su MÓDULO

 

 

En el control de las fechas, puso 10 de septiembre del año 480 a. C. y para dar el lugar exacto del PASO, colocó en la escala de las coordenadas de ese lugar las cuales son: 34 grados, 48 minutos y 0 segundos de latitud norte y 22 grados, 32 minutos y 0 segundos de longitud Este. Pulsó el botón de: adelante y de inmediato el MÓDULO se traslado hasta el PASO DE LAS TERMÓPILAS.

 

 

La invasión persa fue una respuesta tardía a la derrota sufrida en la Primera Guerra Médica, que había finalizado con la victoria de Atenas en la batalla de Maratón. JERJES reunió un ejército y una armada inmensas para conquistar la totalidad de Grecia y, como respuesta a la inminente invasión, el general ateniense Temístocles propuso que los aliados griegos bloquearan el avance del ejército persa. 

Durante los dos primero días de esta batalla, los GRIEGOS lograron detener a los PERSAS en el PASO DE LAS TERMÓPILAS, pero el día 10, al amanecer del tercer día, los focidios que guardaban el paso sobre las Termópilas se dieron cuenta de la llegada de la columna persa por el crujido de sus pisadas sobre las hojas de los robles. Heródoto dice que se incorporaron de un salto y ciñeron sus armas. Los persas quedaron sorprendidos al verles correr rápidamente para armarse, pues no esperaban encontrarse con ningún ejército en ese lugar. Hidarnes temió que se tratase de los espartanos, pero fue informado por Efialtes de que no lo eran. Los focidios se retiraron a una colina próxima para preparar su defensa asumiendo que los persas habían venido a atacarles, pero los persas, que no querían retrasarse, les acosaron con flechas mientras continuaban su camino, buscando su principal objetivo de rodear al ejército aliado.

Cuando un mensajero comunicó a Leónidas que los focidios no habían podido defender el paso, convocó un consejo de guerra al amanecer. Algunos aliados defendieron la retirada, pero el monarca espartano decidió permanecer en el paso con sus guerreros.

Al amanecer JERJES realizó una libación religiosa, esperó para dar a los inmortales el tiempo suficiente para finalizar el descenso por la montaña, y luego comenzó su avance. Los aliados en esta ocasión avanzaron más allá de la muralla para hacer frente a los persas en la zona más ancha del paso, intentando con ello incrementar las bajas que pudieran infligir al ejército persa. Lucharon con sus lanzas hasta que todas ellas estuvieron rotas por el uso y luego utilizaron sus xifos o espadas cortas.

 

 

En la lucha cayeron dos hermanos de JERJES: Abrocomes e Hiperantes. Leónidas también murió en la lucha y los dos bandos pelearon por hacerse con su cuerpo, consiguiéndolo finalmente los griegos.

Derribando parte del muro, JERJES ordenó rodear la colina y los persas hicieron llover flechas sobre los defensores hasta que todos los griegos estuvieron muertos.

 

 

Finalmente, EL PASO DE LAS TERMÓPILAS quedó abierto para el ejército persa. El Ejército GRIEGO derrotado y LEONIDAS muerto.

Todo esto fue lo que vio LINO COLUNGA y bien sabe él, que no puede intervenir durante la batalla, pues no debe de cambiar el curso de la historia.

Ya por la tarde regresó a su MÓDULO DE TRANSFERENCIA CORPORAL y pulsando el control que indica: REGRESAR, en cuestión de segundos el aparato se encontró en la bodega de la colonia Martín Carrera.